
La Muerte de la Kitty (8/2/2004)
Mi muy querida amiga: Te escribo desde el fondo de mi alma, no me resigno a tu ausencia, no me resigno a pensar que estas muerta o, más bien, a pensar que ya no estas.
Me acuerdo mucho de vos, son imágenes fugaces que tengo, momentos vividos, momentos de alegría, de tristeza y de incertidumbre compartida.
Recuerdo la noche que te vi antes de morir, recuerdo tu mirada y me angustio al hacerlo. No sé todo lo que quisiste decirme con esa mirada, pero me asustó mucho y quise huir como una cobarde y…..lo hice…no pude estar ni cinco minutos sosteniendo mis ojos ante los tuyos. ¿Qué querías decirme?…tal vez que estabas aterrada porque sabías que te estabas muriendo…yo sentí que me pedías desesperadamente que te salve, que no querías morir, que no podías respirar…en fin…..que te preguntabas hasta el final ¿por qué?, ¿Por qué a mí?…y ….yo no sé…no lo entiendo.
Por las noches te sueño, a veces te mezclas con mi papá, no me acuerdo que me decías pero sí sé que me hablabas.
Amiga, estoy perdida, no le encuentro sentido a la vida. Por momentos vivo como si nada hubiera pasado, en otros pienso en todo lo vivido y todavía no sé bien donde me deja parada todo esto, cuál es mi rumbo…..si es que hay alguno.
Recuerdo tu imagen en el cajón, me impresionó mucho la frialdad de tu cara cuando te toque…nunca había tocado a un muerto. Todavía me parece sentir en el dedo la frialdad y el peso muerto de tu cara, que me impresionó muchísimo, nunca voy a olvidarme….
Pienso en los chicos, Mikaela y Nicolás, que tanto te preocupaban, por suerte el gaucho es fuerte y la está llevando bien a la cosa, creo que los chicos tienen un buen papá. Yo creí que después de tu muerte iba a seguir teniendo contacto con ellos, pero ahora me doy cuenta que no es lo mismo, no me imagino yendo a Aguilares sin vos, sin verte cuando llegaba, ¿te acordás que siempre me esperabas en el auto, en la parada?. La verdad, y vos la sabes, es que nunca me gustó Aguilares pero bueno, estabas vos, mi amiga, y se volvía más llevadero. Tampoco Salta me parece lo mismo sin vos, si sos vos la que me hiciste conocer ese mundo nuevo para mí ¿te acordás las andanzas salteñas?…tenías razón cuando me dijiste que linda época esa..sin preocupaciones..
Te quiero mucho amiga, tendría que decir que te quise pero no puedo, aún no puedo, la tristeza no me deja. Voy a tratar de ser fuerte para ayudar a tus hijos para que sepan que hay alguien con quien pueden hablar de su madre todo lo que quieran.
Chau, querida amiga.
|